
Estoy enojada. Perdí dos horas y pagué cuarenta pesos por entrar a una sala vacía a ver una película horrible.
Todos hablan sobre el Crepúsculo, lo vemos en todos lados. Es la moda.
Confieso que leí el libro la semana pasada, lo tome el jueves de camino a la escuela y lo leí entre trayectos y clases. De regreso, me pasé de mi parada porque venía “adentro de las páginas”. No comí, ni bebí nada. Llegué a encerrarme a mi cuarto y me acomodé para seguir leyendo. Lo dejé a las diez en la 350 y salí de mi guarida a cenar. Cuando el territorio neutral estaba despejado me dispuse a terminarlo. Para la media noche ya lo había acabado. Me gustó.
A pesar de mis obvios instintos anti-cursilería, creo que esta aceptable. No es Harry Potter, pero me causo el mismo efecto: La lectura autista. Adoro leer así. Metida en la historia y con la mente volando.
Me gustó el personaje de Edward. Tiene características que me hacen recordar a alguien que conozco. Entiendo a Bella, no la comprendo del todo, pero entiendo.
Cuando lo terminé pensé: Es la misma historia de Roswell (la serie), la única diferencia es que Max era alienígena y Edward vampiro. Ambos salvan a la chica, crean un vínculo de complicidad, se enamoran, no pueden estar juntos, él es peligroso y en el fondo bueno, ella es necia, la familia de él no aprueba la relación, la familia de ella no tiene idea, él tiene la culpa de todo lo malo que le sucede a ella. Roswell me gustaba.
Me urgía ver la película, aunque el fin de semana escuche a un crítico destrozarla. Pensé: tienen una buena historia, personajes carismáticos, un poco de cinismo, ¿qué puede salir mal?
Soy ingenua.
Ahora romperé la regla de oro de los críticos y compararé el libro con la película. Yo no soy crítica, ni objetiva, simplemente me gusta quejarme.
El libro tiene una historia, la película no. En la película no hay coherencia; desperdiciaron tiempo en cosas que no existían en el libro y que no le hacían falta a la trama ¿para qué haces cuatro escenas de los malos actuando de malos? La entrada de los tres en el bosque, con el aire volándoles la cabellera, los ojos de malditos, la música “gritos metaleros de fondo”, las salivaciones por el ansia de cenarse a la mortal, la actitud cool y la confrontación que justificara la cacería. Todo pudo durar cinco minutos, máximo.
Y de ese modo, la última media hora tendría sentido.
La dirección es mala, la edición es mala, la fotografía es mala, las actuaciones son pésimas, la música es inexistente. Tuvieron buenas locaciones y las desperdiciaron.
Los únicos actores que dieron el ancho eran los que menos salen (Esme, Emmet, Carlisle, Jacob).
Olvidaron un pequeño detalle. La razón por la que Bella y Edward se enamoran es porque él es increíblemente guapo. Todos los vampiros son atractivos para sus presas. Él es torturado, pero nunca cursi. El actor es todo lo contrario: No domina los gestos, los movimientos, es más, creo que ni el guión. Lo que más me fastidia es que la autora pasa páginas y páginas describiendo al personaje, y ellos decidieron que ponerle botox a Rob Patterson era buena idea.
Si no hubiera leído el libro estaría más enojada. No entiendes porqué un par de adolecentes que se miran en, por mucho tres escenas, pueden estar enamorados cuando tienen la química de un par de hermanos. Les dictaron los diálogos y no les dieron de comer, esa es mi justificación.
En conclusión: La película no fluye, cortaron pedazos aquí y allá, quisieron darle diálogos a personajes que no necesitaban hablar ¿nadie vio scary movie? ¿o saw? ¿o Closer? Yo les creo menos que a Romeo y Julieta, y eso que yo considero a éstos dos, mancebos sin gracia.
La sufrí, casi tanto como batalla en el cielo (Batalla en el cielo es la peor película del mundo).
Todos hablan sobre el Crepúsculo, lo vemos en todos lados. Es la moda.
Confieso que leí el libro la semana pasada, lo tome el jueves de camino a la escuela y lo leí entre trayectos y clases. De regreso, me pasé de mi parada porque venía “adentro de las páginas”. No comí, ni bebí nada. Llegué a encerrarme a mi cuarto y me acomodé para seguir leyendo. Lo dejé a las diez en la 350 y salí de mi guarida a cenar. Cuando el territorio neutral estaba despejado me dispuse a terminarlo. Para la media noche ya lo había acabado. Me gustó.
A pesar de mis obvios instintos anti-cursilería, creo que esta aceptable. No es Harry Potter, pero me causo el mismo efecto: La lectura autista. Adoro leer así. Metida en la historia y con la mente volando.
Me gustó el personaje de Edward. Tiene características que me hacen recordar a alguien que conozco. Entiendo a Bella, no la comprendo del todo, pero entiendo.
Cuando lo terminé pensé: Es la misma historia de Roswell (la serie), la única diferencia es que Max era alienígena y Edward vampiro. Ambos salvan a la chica, crean un vínculo de complicidad, se enamoran, no pueden estar juntos, él es peligroso y en el fondo bueno, ella es necia, la familia de él no aprueba la relación, la familia de ella no tiene idea, él tiene la culpa de todo lo malo que le sucede a ella. Roswell me gustaba.
Me urgía ver la película, aunque el fin de semana escuche a un crítico destrozarla. Pensé: tienen una buena historia, personajes carismáticos, un poco de cinismo, ¿qué puede salir mal?
Soy ingenua.
Ahora romperé la regla de oro de los críticos y compararé el libro con la película. Yo no soy crítica, ni objetiva, simplemente me gusta quejarme.
El libro tiene una historia, la película no. En la película no hay coherencia; desperdiciaron tiempo en cosas que no existían en el libro y que no le hacían falta a la trama ¿para qué haces cuatro escenas de los malos actuando de malos? La entrada de los tres en el bosque, con el aire volándoles la cabellera, los ojos de malditos, la música “gritos metaleros de fondo”, las salivaciones por el ansia de cenarse a la mortal, la actitud cool y la confrontación que justificara la cacería. Todo pudo durar cinco minutos, máximo.
Y de ese modo, la última media hora tendría sentido.
La dirección es mala, la edición es mala, la fotografía es mala, las actuaciones son pésimas, la música es inexistente. Tuvieron buenas locaciones y las desperdiciaron.
Los únicos actores que dieron el ancho eran los que menos salen (Esme, Emmet, Carlisle, Jacob).
Olvidaron un pequeño detalle. La razón por la que Bella y Edward se enamoran es porque él es increíblemente guapo. Todos los vampiros son atractivos para sus presas. Él es torturado, pero nunca cursi. El actor es todo lo contrario: No domina los gestos, los movimientos, es más, creo que ni el guión. Lo que más me fastidia es que la autora pasa páginas y páginas describiendo al personaje, y ellos decidieron que ponerle botox a Rob Patterson era buena idea.
Si no hubiera leído el libro estaría más enojada. No entiendes porqué un par de adolecentes que se miran en, por mucho tres escenas, pueden estar enamorados cuando tienen la química de un par de hermanos. Les dictaron los diálogos y no les dieron de comer, esa es mi justificación.
En conclusión: La película no fluye, cortaron pedazos aquí y allá, quisieron darle diálogos a personajes que no necesitaban hablar ¿nadie vio scary movie? ¿o saw? ¿o Closer? Yo les creo menos que a Romeo y Julieta, y eso que yo considero a éstos dos, mancebos sin gracia.
La sufrí, casi tanto como batalla en el cielo (Batalla en el cielo es la peor película del mundo).
¡Que lástima! Arruinaron un libro “de los que fluyen”…





















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