11 feb 2009

Momentos austenianos



Este es un post que Margaret White describiría como "cosa del diablo" ¿Por qué? Ah sí, bueno, porque se acaba de cortar la energía eléctrica de mi casa. La computadora permanece encendida debido a su capacidad portátil.

Acabo de recordar lo mucho que adoro la oscuridad. Cosa curiosa: Es media noche. Ahora, antes de salir a revisar los fusibles y componer lo que sea que cause los desperfectos, quiero comentar lo extraño de mi día.

Se suponía que me iba a llevar a mi hermanita en la tarde a la biblioteca (Jazz tenía ganas de ir) pero por causas de fuerza mayor, entiéndase como "me quedé dormida", tuvimos que reprogramarlo. Así que Jazz paso toda tarde tocando su guitarra rosa de Barbie y cantando con la música adjunta: "She will be loved" de Maroon Five, "Girls just want to have fun" de Cindy Lauper, y "Beautiful soul" de Jesse McCartney. Luego, se ponía a cantar a Fall Out Boy tocando las cuerdas y haciendo más ruido que música; en fin, que terminaba gritando al final de cada solo tipo Doors "¡Gracias a mi banda de rock! ¡Gracias al público que vino! ¡Son geniales! ¿Quieren otra?" Nosotros estabamos ahí tratando de ver la tele e ignorarla con todos sus fans imaginarios, pero el espectáculo de una niñita de cinco años jugando a ser rockstar es muy divertido. Así que yo era la única que aplaudía, porque, además, su inglés ha mejorado (fonéticamente) y casi se sabe las canciones enteras. A mí me da risa; a fin de cuentas, es entretenimiento gratis.

Luego apagamos la tele.
En la tarde estábamos cada quien en su asunto, pero todos en la sala. Rufus estaba matando licantropos en línea, Cookie estaba haciendo su tarea de física, Candy acababa de salir de la secu y llegó aquí a comer, Jazz coloreaba y yo leía un libro de Jane Austen. Todos escuchábamos la música "lenta" de la compu. Nadie hablaba. Se me figuró uno de esos momentos austenianos donde toda la familia se sienta en silencio a pasar la tarde, después sacan las mesas de juego, y más tarde una persona inesperada toca la puerta y todos se acomodan en sus lugares. Ojalá fuera mi Darcy o el Bingley de Cookie... Mi punto es que parecía una pintura, parecía que estábamos posando. Ojalá yo fuera Elizabeth Bennet...

De a ratos Rufus cantaba las de U2, yo las de Oasis, Cookie las de James Blunt, y todos a coro las de los Beatles. ¿Cómo se llamaba ese libro de costumbres bucólicas, ése donde...? Vaya, ni yo recuerdo lo que quería decir. Mmm, se me van las cabras.

El punto es que Rufus tiene un nuevo PSP y yo no he podido jugar. Y que esto de la vida hogareña, en comparación con mi "vida-vagabunda", tiene su atractivo. Excepto cuando estaba leyendo "Carrie" de Stephen King (antes de "Emma") e iba en la parte de la coronación del rey y la reina en el baile, mi mamá me dice "Ah, esa Carrie, ¿porqué habrá regresado a matar a su madre?" Y yo hice mi cara del más profundo agradecimiento por los datos recién obtenidos (pensé: "tal vez regresó porque su madre le contó el final de un libro de suspenso"). Creo que ella no sabía que yo nunca he visto la película completa, menos el final, y que es la primera vez que leo el libro. Carajo, carajo, carajo. Y por si a alguien le interesa saberlo, yo soy del tipo que cree que incendiar la ciudad fue pura justicia poética. También creo que si un día veo a una chica tímida bañada en sangre de cerdo lo mejor será no reírme.

2 comentarios:

[MnS] dijo...

¡Dios! ¿Los nombres que mencionas son de tus hermanos? Si es así, ¡son muchos!

A mi también una vez me dijeron en qué terminaba un libro. Se siente horrible. Saqué mi furia publicando por internet cuál era el final del siguiente libro sabiendo que una gran parte de las personas no lo sabían.

Y sí; los espectáculos de niños siempre son graciosos y entretenidos.

Momo dijo...

No, Cookie y Candy son mis primas.

Esto de los blogs es divertido porque detesto que me cuenten los finales de cualquier cosa. Así, al menos puedo sacar la frustración que me provocó el no-asombro cuando Carrie apuñala a su madre. ¿No sabían?

Ups!

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