Odio los finales abiertos. No me gustan las cosas incompletas. Probablemente a nadie le gustan, pero yo soy un caso especial (del tipo No-Warren-no-he-visto-tu-pelota). Yay, especial.
Tampoco es que tenga problemas con todo lo incompleto. Hasta hace poco creí que lo peor era Twitter. No puedo seguir a demasiadas personas porque necesito leer toooodos los tweets. TODOS. Saltarme alguno es el equivalente a saltarme páginas de un libro: Imposible. Ni siquiera sé cómo hacen algunos para seguir cientos de cuentas.
Tampoco puedo ver películas empezadas. Y cuando veo una serie, tiene que ser desde el Piloto. Es una de las razones por las que amo Netflix: La lista numerada, la descripción, la perfecta continuidad, la seguridad de un final. Ohhhh, sí.
Justo ahora estoy en mi fase Anime. Antes de eso fue mi fase Cine De Culto, precedido de mi fase Libros YA, mi fase Cupcakes, etc. De algún modo todas siguen en progreso porque tiendo a retomarlas. De ahí la siguiente historia.
Hace un par de años comencé a ver esta adorable serie de anime llamada Hakushaku To Yousei (Earl and Fairy). Vi un par de episodios, pero estaba viendo Bleach y Helsing y Nodame Cantabile, por lo que añadí a El hada y el Conde a mi lista de Ver más tarde y me olvidé. Tenía otras prioridades.
Hace poco, después de terminar Devil May Cry, decidí darle una oportunidad a HTY. Desde el principio, obviamente. Todo iba genial, yo era feliz. Cómo podría no serlo cuando me identificaba tanto con la protagonista, una doctora en hadas (cuyo side-kick es un gato-hada bebedor de té y whiskey que usa sombreros de copa) a la que muchos creen loca porque siempre parece hablar sola. Ah, y checa esto: El Conde es un tipo rubio súper carismático llamado Edgar, cuyo mejor amigo es un moreno de ojos estúpidamente verdes. ¿No son muchas coincidencias? Digo, esto parecía escrito para mí. O por mí... Hasta que vi el final.
Oh, boy. ¡EL FINAL! ¡ODIO EL FINAL!
PORQUE NO HAY FINAL.
NADA SE RESUELVE.
Doce episodios desarrollando un misterio QUE NO SE RESUELVE. Y un villano que nunca ves. Y un romance (Oh, Dios, el romance) QUE NUNCA SE CONSUMA. Y el manga termina igual.
¿Cuál es el punto? ¡¿CUÁL?!
Me la pasé quejándome durante semanas con todo aquel que tuviera la mala suerte de iniciar una conversación preguntándome cómo estaba.
Mi hermana, harta de escucharme, pero confiando en mi buen gusto, decidió verla también (Está completa en Youtube) y cuando terminó el capítulo 12, me pidió que consiguiera la siguiente temporada. No hay segunda temporada, le dije.
"¡Cómo crees! Tiene que haber otra. No puede terminar así. Ni siquiera besaron... ¿Estás segura? ¿Ya buscaste en Wikipedia? Ah. Oh... Carajo."
Esto de los finales abiertos en el anime no es cosa nueva. Ahí está en el caso de Kimi ni Todoke, Ouran Highschool Host Club, Fruits Basket, Pet Shop of Horrors, etc. Pero, créeme, éste final abierto es peor que todos los anteriores juntos; no estoy segura del porqué.
Uno de mis amigos, que debería estar acostumbrado a mis rabietas pero que por extrañas razones no lo está, me pidió no-muy-amablemente tarareando "Let it go" que me callara. Y yo, siendo quien soy, respondí que no podía porque no estoy acostumbrada a lidiar con la frustración de carecer de un final. Él comentó que soy como un perro con un hueso y yo respondí algo así como Tal vez debería llamar a tus exnovias; estoy segura de que podrían aconsejarme como quedarme calladita y sin comentar la falta de un clímax en tu presencia.
Hey, él empezó.
Lo que me recuerda... Es momento de llegar a la parte feliz (ha! Get it?) que es la siguiente. Hace poco, navegando la interweb, encontré las novelas de Mizue Tani -la creadora de HTY- en las que están basados el manga y el anime traducidas del japonés al inglés (9 de 32). Y seguro, a la editora en mí le encantaría meterle mano al texto para arreglar los errores gramaticales, pero haciendo eso a un lado, son estupendos. No, más que estupendos: son estúpidamente perfectos. Hablo en serio. El libro 2 puede que entre a mi lista de favoritos, seguido del libro 3 que es igualmente genial.
No creo estarles haciendo justicia en mi descripción, porque, como todo lo que uno ama, es difícil de describir. Puedo decir, sin embargo, que la razón por la que no pude esperar e incluirlo como un punto más en mi post de Libros leídos en 2014 -que escribo cada fin de año- es que me hacen sonreír por días. Cuando termino la última página, la cara me duele de tanto sonreír. Me tienen en un estado de completa felicidad literaria, porque abarcan todo lo que amo: Hadas, gatos, sirenas, misterios, peleas con espadas, una protagonista inteligente, ojos verdes, galanes coquetos, sarcasmo, cero cursilería, etc. Y creo que cuando uno encuentra algo así de genial, lo justo es compartirlo con tus camaradas lectores.
En conclusión, yo lo recomendaría para alguien que ha estado leyendo cosas muy pesadas y quiere algo ligero y divertido, lleno de folklore, acción y romance. También necesitas cierto manejo del idioma, que no es tan complicado (aunque en el libro 1 el padre de Lydia usa la palabra Hoyden para describirla. ¿Qué tan genial es eso? Ahhhhh, Hoyden: Ya nadie usa adjetivos como ese).
Uh-huh. Creo que encontré la fórmula para describirlo:
Sherlock Holmes➕Jane Austen➕Hadas= Hakushaku To Yousei
Notas:
1. ¿No es la canción de entrada la mejor?
2. Pregunta retórica. Lo es. La memoricé. Es mi ringtone.
3. Si alguien decide ver el anime o leer los libros, me harían un favor comentándomelo. Ninguno de mis conocidos los ha leído y por primera vez muero por hablar con alguien.
4. Escribir sobre esto me aleja de seguirme quejando del final abierto en The Princess Bride, que es, en resumidas cuentas, frustrante en grados volcánicos.

























