9 jul 2014

Cómo atrapar un Gremlin



2014. Verano. Martes por la tarde.

(Música de Law & Order)

Estaba yo leyendo Geektastic -El cuento de Garth Nix- en la cafetería, mientras esperaba a Lily, cuando de la nada aparecieron Rob y su esposa. No quiero decir que se materializaron en el aire, sólo que eran inesperados. Cerré mi libro e invoqué mi Paciencia. Las conversaciones con ella nunca terminan bien (pero al menos siempre sale material para el blog, ¿cierto?).

Si lo piensas bien, la capa de invisibilidad realmente era la más útil de las Reliquias de la muerte.

Al verme, se acercaron a mi mesa para saludar, Rob puso su mano en mi hombro y se inclinó para besarme en la mejilla. Su esposa hizo un gesto y me echó una mirada asesina, como si yo hubiera entrado a su casa a manosear a su marido.

-¿Qué haces? -preguntó Rob con una sonrisa.

-Pensaba en Harry Potter.

-Ah, ¿estás leyendo la nueva historia? Yo iba a descargarla pero...

-Lo bueno es que tienes tiempo libre que perder -interrumpió ella.

-Bueno, no me llaman Momo por nada.

-Creí que te llamaban Momo por Bitch Girl.

-Es PEACH GIRL. Y sí, también por eso -la corrige Rob, en un intento desesperado por hacerme ignorar el insulto-. Cuando nos conocimos, Mo llegaba siempre tarde a la escuela, oliendo a cloro de la alberca.

-Y porque parezco atraer a las Saes del mundo -digo yo amigable. Él sonríe porque entiende la referencia y sabe que, a mi modo, estoy devolviendo el insulto.
Aunque no exactamente: Trollcinda acaba de entrar a mi lista. Y yo poseo la capacidad de perdón de un Lannister. Va a ser un verano entretenido.

Por otro lado, casi puedo entender la hostilidad. Rob ha estado pasando mucho tiempo aquí, igual que yo. Y me siento mal por él, porque acaba de darse cuenta del monstruo con el que se casó y ha estado evitándola. Mi hermano está en la misma situación, así que me esfuerzo por ser comprensiva y ofrecer entretenimiento. Aunque NO del tipo que ella cree.

Después de un rato de charla insustancial, donde ellos compran cafés y todos fingimos que no pasa nada, ella pregunta por qué no está aquí mi novio. Yo la miro confundida.

-¿Huh?

-¿Dylan? ¿El chico alto que se parece a Al? -me recuerda en un tono condescendiente.

-Dylan y yo somos amigos. No está aquí porque vive en Baja California.

-Ah... Ah! Aww. -dice la muy cretina-. ¿No te molesta pasar tanto tiempo organizando bodas, cuando estás sola? Digo, si Dylan te dejó, a lo mejor necesitas ayuda para saber cómo atrapar un hombre.

-¿Huh?

-Que si necesitas ayuda, para atrapar un hombre.

Mis cejas subieron tan de golpe que, sospecho, lo que necesitaré es ayuda para desincrustarlas de mi frente. ATRAPAR UN HOMBRE?! ¿Quién usa una frase como esa en el siglo XXI? ¿Acaso no ha visto Mulan? La miré con la esperanza de que estuviera bromeando. De nuevo me encontré con fingido interés lleno de condescendencia.

No pude más que responder "¿Te refieres a esas criaturas con cromosoma Y? Ummm... No soy experta, pero creo que es súper ilegal tenerlas en cautiverio".

Rob soltó una risita. Ella le lanzó una mirada para que se callase. Eso me fastidió.

-Además, por qué alguien desperdiciaría sus esfuerzos en conseguir un hombre, cuando hay tantos allá afuera. Lo que yo necesito es un mogwai. Dios sabe que he querido uno desde que tenía ocho años. Rob también siempre quiso uno. El problema es que es mucha responsabilidad. Seguro, puede parecer adorable al principio -dije mirándola fijamente a los ojos-, pero debes tener presente su potencial para convertirse en una horrible, maliciosa y destructiva bestia capaz de arruinar tu vida si la dejas. Por suerte no es muy lista, aunque crea que lo es. Claro, suponiendo que la mojes o alimentes después de media noche. Ya sabes... Gremlins.

Me miré casualmente las uñas. Y luego paseé la mirada por las ventanas de la cafetería. La lluvia no había parado.

Trollcinda ya no parecía tan amigable. Parecía confundida y furiosa. Creo que lo que evitó que me abofeteara ahí mismo es que no estaba segura de si acababa de ser insultada o no. Y aunque Rob todavía estaba disfrutando el momento y su café, decidió que lo más seguro era llevarse a Trollcinda. Al despedirse, ella se levantó sin mirarme.

Luego la escuché llamarme 'bitch', una vez más, cuando estaba cerca de la puerta. Entonces tuve una idea brillante.

-Hey, Linda. Creo que sigue lloviendo. Llévate mi sombrilla -dije ofreciéndosela. La tomó de mala gana y me dio las gracias. Cuando ya la había abierto y estaba en la calle, agregué-: No queremos que te mojes todavía más.

Cerré la puerta, me di la vuelta y regresé a mi asiento riéndome. Probablemente no vuelva a ver mi sombrilla favorita, pero, carajo, debiste ver su cara. Valió la pena.

7 comentarios:

KuDaKi dijo...

"ATRAPAR UN HOMBRE?!" Te faltaron los "¡¿"

Las trollcindas del mundo son necesarias... no sé para que, pero lo son. Lo que me impresiona y me alarma de ellas es la necesidad de atacar gente para preservar su posesión sobre otras personas, tan bonito que es expresar tus inseguridades con favores sexuales; Rob estaría más complacido, ella también y ambos querrían pasar más tiempo uno con el otro, lo mejor de todo, te dejarían leer en paz en los días lluviosos, es la mejor manera de venerar a Tláloc, en mi opinión

Anónimo dijo...

No te conozco, pero que bien me caes!. Afortunado descubrimiento tu blog

Momo dijo...

Kudaki: Lo sé, pero es que escribí esto en mi teléfono (cómo hace uno para obtener el resto de los símbolos de interrogación y exclamación? Y cómo se ponen los acentos?).

Estoy de acuerdo contigo sobre los favores sexuales (Ves por qué la gente cree que soy una golfa?).
Por cierto, te faltó el punto final en tu comentario ;-)

Anónimo: Gracias. Tampoco te conozco. Si pasas por aquí de nuevo, deja un alias aunque sea. Así se empieza

GreCas dijo...

Ya extrañaba tus entradas, me gusta cómo escribes y sobre todo la creatividad que tienes para responder a los insultos.

Saludos :D

Unknown dijo...

Demonios!!! cuando crezca quiero ser como tu...
Y también estoy de acuerdo en la parte de los favores sexuales!

:)


Jane dijo...

Yo quiero aprender de ti a responder así a la gente idiota. ¿Me aceptarías como discípula? ¡Podría ser una pequeña saltamontes estupenda!

Momo dijo...

GreCas: Gracias, aunque creo que estoy un poco oxidada. Saludos.

Adriana: Ves? El mundo sería un lugar más agradable.

Jane: Depende... Puedo tratarte como Pai Mei? Debería abrir mi escuela de Kung Fu verbal?
Eres de las que pone veneno en el pescado de tu sensei? Eres de las que pone una mamba negra? Tienes una mamba negra? Y, si la respuesta es afirmativa, Puedo jugar con tu mamba?

Mmm... Necesito un bigote.

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