El sábado le mandé a Al un mensaje para avisarle que iba a tardar en llegar porque, honestamente, me quedé dormida. Claro, no confesé eso por temor a que se enojara. En vez de escribir una disculpa anticipada, improvisé una mini-historia para hacerlo reír. Decía:
Había una vez un zapato de charol llamado Florizel que tenía serios problemas de salud. Recorrió todo México en busca de una cura para su enfermedad: El síndrome de la suela despegable. No teniendo más esperanzas, Florizel vendió sus agujetas y se fue a vivir a España. Allá, como es obvio, su situación mejoró y él fue muy feliz. Fin.
PD. Voy a llegar tarde.
Hasta hoy me acordé del mentado cuentecillo. Resulta que, estando yo de visita hoy en el CENART, Al me presentó a uno de sus amigos, un sujeto muy guapo con un aire a lo Robert Pattinson. Probablemente era más atractivo, porque su nariz era recta y sus ojos menos saltones ¿De dónde saco lo del aire? Ah, pues es que el sujeto era a todas luces homosexual.
Me cayó bien. Lo primero que dijo cuando me lo presentaron fue "¿La famosa Mo? Mucho gusto. Por cierto, me encantó tu cuento". Yo no sabía de lo que estaba hablando, así que puse mi cara de ah-sí-claro-gracias. Segundos más tarde, la curiosidad me venció y pregunté ¿Cuál cuento?. Al intervino y me contó que el día que se lo mandé estaba con Daniel en la cafetería. Se lo mostró porque no entendió lo de obviamente. Sucede que a Daniel le pareció gracioso y, después de explicarle, le dijo que tenía ganas de conocerme.
El doble de Edward Cullen y yo nos quedamos solos un momento. Para conocernos, nos dedicamos a hacer preguntas raras. La mía fue "¿Cuál es tu canción de reggaeton favorita?", cuya respuesta indica si el entrevistado posee un mínimo de inteligencia; sí, tiene truco. Dan respondió: "La verdad no me gusta el reggaeton". Veinte puntos para él.
Cuando llegó su turno, soltó la típica pregunta que se le hace a los actores: "Si pudieras reactuar cualquier película de los últimos veinte años, ¿qué papel elegirias?"
-Fácil: Coach Bud Kilmer en Varsity Blues.
Me miró esperando una explicación. Luego de un silencio incómodo, yo añado:
-¡Varsity Blues!... ¿God-damn-it?... ¿Jon Voight? Hum, olvídalo. Digamos, Norah Jones en My Blueberry nights.
-¿La de Wong Kar Wai? Buenísima.
-Super.
Dos de dos. Y diez puntos menos.
Caray, terminé riéndome yo sola de mi chiste. Porque, ya sabes, ¡Bud Kilmer! Ja ja. Patético.
Comienzo a pensar que quizá hago demasiados comentarios que nadie entiende y que me hacen parecer algo... no sé cuál es la palabra... ¿presumida? Entonces creo que voy a dejar... ¡No! Voy a reducir las referencias durante una semana como experimento social. ¿Soy yo la rara, o son ellos? ¿Podré embonar en sociedad más fácil sin tanta paja de cultura pop?
Realmente tuve que morderme la lengua para no decirle a Dan cuando me invitó a dar una vuelta por los jardines "Sí, pero sólo si puedo montarme en tu espalda". Demonios, todas mis referencias Twilight desperdiciadas. Ni modo.




















