Hoy estuvo:
Lloviendo...
Y lloviendo...
...y lloviendo.
Y yo anduve en la calle, paseando con mi nuevo proyecto. Al final de la noche, cuando veniamos en el auto, me dice muy serio: "Tú no te dejas querer." Ya, pues ¿A poco es novedad?
-Cielo -le digo-, eres la única persona en este mundo que no tiene que pedirme permiso para nada.
-¿Nada, eh?... Interesante.
En vez de fijar la vista en el camino (valiente conductor), me sonríe con una mirada coqueta:
-Mentirosa. Entonces, ¿por qué parece que tengo que pedirte permiso hasta para mirarte?
-Eso no me molesta, aunque ¿te mataría mirarme a la cara de vez en cuando, para variar?
-¡Las mujeres ya no saben apreciar un cumplido silencioso!
-Cerdo.
Los días nublados siempre son divertidos, algo así como los frapuccinos. Y la lluvia, la lluvia es como las chispas de chocolate encima. El Señor-ojos-de-gato es la cereza.
¿Puedes creer que sigue lloviendo?
Por suerte nos gustan los días lluviosos...





















3 comentarios:
"Mi nuevo proyecto"
¿Así nos ven entonces?
Kinky.
¿Suena tan mal? Damn, quizás necesito un sinónimo.
Amamos los días lluviosos =)
No somos Ninjas amargados ;)
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