29 ago 2009

Despidiendo Agosto



Últimos días de Agosto y yo llevo sin escribir ¿cuánto? Dos semanas, creo.

Pues bien, estuve revisando mis tópicos y me dí cuenta de algo: Me quejo mucho. Sí, ya sé que no es ninguna revelación, pero caray, es exagerado. Fíjate: Si apareciera mágicamente en mi mano un centavo por cada vez que estoy inconforme con algo, bueno,... pagaría mi Lamborghini en monedas chicas. Como no he encontrado una lámpara maravillosa, ni he atrapado un pez parlante en el río, ni me ha visitado mi hada madrina, ni tengo a Lengua de brujo para leerme historias, pues decidí que lo más saludable por hacer es dejar las quejas a un lado. Con una naturaleza quejosa como la mía, espero que vuelva, aunque preferiblemente no tan pronto.

Intentar.

Parte del experimento consistía en dormir y comer cuando tuviera ganas, y aceptar la normalidad como algo ajeno. El resultado fue: 31 horas de actividad ininterrumpida seguidas de 16 horas de sueño. Luego preguntaba ¿Seguros que ya es jueves? Se acabó el café y me enteré tres días después. Incluso el alcohol quedó fuera. Claro, se debe en gran parte a que la vez pasada terminé con todo, pero casi siempre guardo (esconder es una palabra muy fea) en mi armario barritas de cereal y una botella de ginebra, entre una cosa y otra, terminadas estaban también.

Un día trataba de comer una pera. Resultó que era muy grande y no podía morderla, así que fui al cajón de los cuchillos y saqué un pequeño filoso, lo llamé Dorothy. Cuando la fruta desapareció, me puse a lanzar a Dorothy de una mano a otra. Como en la tele pasaba Kill Bill Vol. 1, en la sala estabamos mi hermano y yo nada más. Mientras discutía con Migomisma sobre sí era buena idea tener un cuchillo como amigo, Rufus me mira con cara de WTF? y dice "Te vas a rebanar un dedo, tarada" e intenta quitarme a mi precioso, yo me encojo en mi asiento y comienzo a susurrar "sucios hobbits, quieren llevarse a mi precioso,... desperdiciar un pescado cociéndolo con patatatas". Ahora van a llamarme loca ¡Bah, apenas empezabamos! La segunda vez que trató de quitármelo lo amenacé a lo Shelly ¿Te acuerdas de Shelly? Adoro citar a los personajes de Sin City. Durante un comercial, me aburrí y levanté a Dorothy en el aire (no le molesta porque es de Kansas) y exclamé "¡Hemos venido a ver a Aslan!" Por razones desconocidas lo encontré particularmente gracioso y me solté a reír celebrando mi chiste. ¿Patético? Yep. Para terminar hice mi tributo a Rambo, porque nadie ha sufrido tanto por causa de un cuchillo como él ¿en serio creían que iba a entregarlo sin oponer resistencia? Boina verde, baby. (Adoro Rambo, aunque no se note). Ahora Dorothy está debajo de mi cama, para protejerme de mis enemigos. No, no es paranoía. La bruja blanca puede volver, tiene aliados por todo el bosque. Los árboles escuchan. No estoy loca... No mucho.

Hasta el miércoles caí en cuenta de que llevaba una semana sin salir para nada. Siete días sin directamente ver físicamente a otro ser humano-no-pariente (blogs y perfiles facebook no cuentan); seguro que el Señor de la basura me extrañaba. En fin, al principio costó acostumbrar mis ojos a la luz natural, pero todo fue bien. Como sea, los miércoles son días dedicados a la biblioteca. Me acompañó Rufus a dejar los libros y en el camino pasamos a la cafetería. Podría jurar que escuché un coro de ángeles durante el primer sorbo. Quizá se debió a que sonaban los Rolling Stones con "You can't always get what you want" de fondo.

En el camino, el freak de mi hermano, recientemente obsesionado con Stephen King, me convenció de leer un cuento de Pesadillas y Alucinaciones II titulado "El último caso de Umney". En pocas palabras trata de un autor entrando en su propia historia detectivesca para matar a su personaje principal y usurpar su identidad. Buenísimo. Altamente recomendable para los amantes de Raymond Chandler (Yo, Yo, Yo). Se dice que es el cuento favorito de King y, ahora, uno de los míos.

Andaba contenta: Cafeína paseando por mi sistema nervioso, libros en mi mochila, lluvia y viento, música nueva (La santa trinidad... plus one). Por curiosidad abrí mi correo y en la bandeja de entrada, parpadeando como una bomba, un mensaje de Sam. Lo abro. Tiene unas cuantas líneas de introducción contándome la historia del video adjunto; Dice que fueron a un piano-bar-karaoke y pensó en mí con esa canción: I'm yours de Jason Mraz (Ya ves que estuvo de moda). Bonita canción, se ve divertido, siempre ha tenido una voz agradable, pero ¿A qué estamos jugando? Prefiero no enojarme y lo reeenvió con la nota:

Muy lindo, Mister S, aunque tengo una pregunta ¿Por qué no se lo enviaste a American Idol como audición? Ya sabes, en vez de a mí. Creo que ellos estarían impresionados.
Saludos.
Mo.

Hace un quice días compré un estuche de acuarelas en tubos y me puse a pintar de nuevo. Parezco niña con juguete nuevo. Tengo montones de ideas, apiladas entre proyectos postergados que espero, ahora sí, llevar a cabo. Necesito comprar un cautín, soldadura, un repuesto de resistencia, algunos capacitores, tubos, etc. Pienso arreglar mi Discman, mi secadora, el mp3 de Rufus, costruir una lámpara basada en un diseño propio, y muchas más. Creo que eso bastará para alejarme de los dramas románticos.

Llevada por el deseo de rectificar, además de las clases en la universidad, voy a inscribirme en clases de costura. ¡Oh, sí! Siempre he querido aprender a confexionar ropa y a coser en máquina, pero me parecía muy cliché. Al carajo, los prejuicios y las bromas sobre "El ama de casa perfecta".
Otro misterio: Cuando finalmente me había resignado a los horarios de sueño raros, empecé a dormir regularmente de 12 a 7.

Ya veremos...

2 comentarios:

NayoBlogger dijo...

Este es un post muy extraño, bueno, pero extraño al fin.

Ryosatsuma dijo...

Yei! yo tengo ese cap en mi computadora desde hace un buen rato. Adoro las historias detectivescas y mas cuando estan mescladas con sci-fi.

Coser es un buen pasatiempo, te lo dice el sastresillo valiente aqui presente.

Yo ya tambien regrese a los horarios de sueño de la gente normal.

Free Hit Counter