29 jun 2009

Media naranja


Cuando escuchas a tu amiga llamar a su novio de tres meses "el gran amor de su vida" solo porque se platican sus actividades del día minuciosamente, se quejan de lo difícil que es una materia y lo complicado que estuvo el examen de matemáticas para culminar con un "cuelga tú-no tú-bueno los dos al mismo tiempo-no colgaste-tu tampoco", cuando lo único que tienen en común es su capítulo favorito de los Simpson y en la mayoría de las peleas ninguno sabe el porqué el otro está enojado y al final resulta que fue por soltarle la mano al otro para hacerle la parada al micro, es entonces cuando sabes que: A) Son idiotas, o B) les falta mucho por recorrer.

Quisieras decirle entonces que un hombre califica para ser EL amor de tu vida cuando:
  • Conoce tu mirada de "no preguntes" y no pregunta.

  • Te llama en el minuto exacto en que terminó su quinto café del día porque sabe que tu respuesta va a ser "Jamás estuve más orgullosa de ti".

  • Ha visto tu lado malvado sin salir corriendo.

  • Se quitó su chamarra para dártela el día que te vio tiritando de frío porque sabía que no ibas a pedirsela.

  • Trato de enseñarte a bailar y con cada pisotón decía "no pasa nada".

  • No le gustaba leer, pero leyó tus libros favoritos sin que se lo pidieras.

  • Te miró bailar bajo la lluvia.

  • Te contó sus peores traumas de niño. Y escuchó los tuyos.

  • Se burló una vez de que en la secundaria te gustaran los BSB y nunca lo volvió a mencionar.

  • Te miró comprensivo mientras llorabas con los finales tristes de películas cursis, no dijo una palabra.

  • Entendía tus referencias.

  • Te escuchó blasfemar como si fueras el anticristo y sigue pensando que en el fondo eres buena.

  • Sabía alegrarte sin resultar fastidioso.

  • El día que se enteró de tu odio hacia las rosas rojas te regaló un ramo de flores de manzanilla envueltas en periódico (lectura y té): La broma más romántica del mundo.

  • No se ofendía con tu honestidad y crudeza al responder.

  • Podía saber que sonreías desde el otro lado del teléfono (¿cómo sabía?).

  • Escuchaba lo que decias como si fuera muy importante. Es más, te preguntaba tu opinión de la política, cuando tú de política no sabes un carajo.

  • Podía poner tu mente en blanco con un beso.

  • Te miraba como Golem mira el anillo de poder.

  • Su simple aroma te hacía desearlo.

  • Sus defectos te parecían adorables, aunque reconocías sus defectos.

  • Jamás existieron silencios incómodos entre ustedes (muchos silencios, pero ninguno incómodo).

  • En el fondo sabía que tú querías que Ilsa se bajara del avión y viviera por siempre feliz con Rick en Casablanca, que esperabas que el Titanic no se hundiera, que Mufasa reviviera para cantar Hakuna Matata, que Julieta no bebiera la poción, que Romeo llegara cinco minutos antes.

  • Con los ojos cerrados podía localizar cada uno de tus lunares. Recordaba la historia de cada una de tus cicatrices.

  • Te enseñó a cocinar gourmet y a hacer el nudo de la corbata. Dejó que le enseñaras a jugar poker.

  • Te sintió retorcerte y gemir, arañarle la espalda. Siempre te trató como a una dama.

  • Sabía que le tienes miedo a Pennywise y a Chucky, que por eso odias a los payasos y a las muñecas y que, a pesar de sonar a broma, tú te lo tomas muy en serio.

  • Te llevó al zoológico de Chapultepec a ver monos cuando le aterraban las ardillas del bosque. Trataba de controlar su miedo para impresionarte.

  • Jamás le importó tener el control de la relación, ni comportarse como el típico macho, ni tener siempre la razón. A final de cuentas era muy macho, casi siempre tenía la razón y tenía el control porque te dejaba creer que tú lo tenías.

  • Nunca te dijo "Te amo" porque sabía que tú crees que es el equivalente a una groseria. La peor groseria.

*[Por supuesto todo es hipotético. Le pasó a la prima de una amiga, una tal Mimi, ejem. Pura ficción porque yo soy inocente y pura como Juana de Arco, fuerte y cínica como John McClaine, además yo nunca lloro. Es más, yo no sé de hombres, nunca he tenido novio ni nada... y no diré nada más sin un abogado presente. ]

Hace poco dejé abierto éste documento y Lily lo leyó, me dijo "Parece que Samuel es tu media naranja ¡Ah, si tan solo fueras menos orgullosa!". Mi respuesta le confirmó lo anterior: "Querida, yo solita soy naranja y media".

8 comentarios:

Un Hombre mirando al SudOeste dijo...

Oie Momo si yo vivo en Chile, como llevo a mi novia al Zoo de Chapultepec?, se Vale el Metropolitano de Santiago?...

No ya hablando en serio... se vale?

Que gran frase la ultima... la llevare en el bolsillo de mi camisa... Por q las dagas son malas para espantar malas relaciones...

Ninja Peruano dijo...

Pues entonces te seguiría faltando media naranja para llegar a un número entero, ¿no?

Caray gemelita, creo que tú y yo nos estamos volviendo cursis últimamente...

B.J. dijo...

Medias naranjas siempre agrian, bueno, eventualmente sucede...

KuDaKi dijo...

¿No deseabas que Romeo llegara 5 minutos después?

Momo dijo...

Hombre, gracias. ¿Qué quisiste decir? ¿encajas con la descripción? ¿te aterran las ardillas? Eres muy críptico.

Ninja, ¿tú crees? La mitad restante es para repartir ¡Agarren un gajo mientras puedan!

BJ, no creo. a lo mejor sí... a lo mejor no.

Kudaki, ¡caray, me descubriste! Una corrección a mis conocimientos literarios: me impresionas.

Un Hombre mirando al SudOeste dijo...

Yo no te juzgo...
pero esa es la gracia no?
Críptico en el sentido interesante??? o en el sentido ininteligible...

y no le temo a las ardillas
si a las ovejas...

Momo dijo...

Ambas, ambas.

Ryosatsuma dijo...

Sweet memories...

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