23 jun 2009

La semana sin cafeína

¿Alguien pensaba que sería posible? Yo, la persona que confiesa abiertamente su adicción, qué digo adicción, su amor, por la mejor bebida del mundo, una semana sin probarla.

En un principio tenía cosas más importantes en que pensar (Zeus, no me mandes un rayo por blasfema) así que me dediqué a posponerlo. Pasaba por la cafetería, pero estaba lloviendo, o iba con prisas, o hacía mucho calor, o acababa de beberme un litro de jugo, o no tenía dinero. Oh, sí ¿lo mencioné antes? estoy más quebrada que la banca norteamericana.

Entonces, con el calor que hace, de camino a la biblioteca compraba un ICEE y pasaba una hora peleando con el popote para terminármelo. [Pequeña pausa: ¿Qué es el ICEE? ¿por qué tarda tanto en derretirse? ¿por qué es tan delicioso?] En fin, que quede en el acta que me gusta el ICEE, pero sólo el de cereza. Mmm, ahora me doy cuenta que en el cine, en vez de palomitas y refresco, prefiero ICEE y nachos... de dieta; Debo verme muy sofisticada.

A mitad de semana me empezaron a dar unas jaquecas de miedo, por supuesto yo juraba y perjuraba que el motivo era la contaminación mezclada con el calor, hasta que Rufus haciéndose el listo me dice "Es porque no has tomado café, lo que tienes es síndrome de abstinencia, imbécil" (así me dice de cariño). Lo primero que pienso es que yo no soy adicta, lo segundo es que se supone que para eso es el café. Una vez leí un artículo que decía que la cafeína en dosis moderadas era buena para controlar los dolores de cabeza, tenía algo que ver con el sistema nervioso y la dilatación de los vasos sanguíneos, no lo recuerdo bien, pero caso es que decía que si exagerabas el consumo podía resultar contraproducente; en vez de curar las jaquecas, las provocaba. ¿Qué tiene eso que ver? Supongo que nada, pero ya lo escribí.

En las noches mis sueños eran imagenes confusas de persecusiones de vasos de cristal gigantes llenos de capuccino espumoso, cuyos maridos eran jarras de coolaid rojo. Otro era de un pastel flotando en un mar negro que sabía a expresso, o aquel en el que una adivina me leía el café turco y yo no prestaba atención a la predicción de mi futuro porque estaba muy ocupada tratando de beberme la mezcla lodosa y amarga.

Sí, sí, mi punto: Digamos que me asusté un poco y decidí intentar completar la semana sin café. Por suerte se acabó el de mi casa y con ello las tentaciones. Eso fue el domingo, hoy es lunes, ocho días después. ¿Conclusiones? Bien, en primera, sigo viva ¿No sería genial poder escribir como conclusión: "¡Uy, parecía una escena de Traispotting! ¡Brincaba en los muebles y arañaba las paredes!" Caray, ahora parezco aburrida. Sigo sin estar muy cuerda, though... pero, hey, ¡lo que nunca se ha tenido no se extraña!

Al estuvo burlándose de mí "tienes ojos de cama ¿no duermes tus doce horas?" lo peor es que mi agilidad mental disminuye y lo único que puedo contestarle es "vete al carajo", una réplica nada original tratándose de mí. Qué tal, ¿qué tal si mi ingenio y chispa, que yo creía naturales en mi persona, son sólo producto de mi alta ingesta de café? Efectos secundarios causando una mutación en mis celulas, provocando velocidad verbal y mental... qué tal si.

Conclusión final: Paranoía.

Ahora, acabemos con el martirio y huyamos a la cafetería más cercana por una humeante taza de mocalatteccino-irlandés-triple-expreso (apuesto que la chica del mostrador extraña el reto de preparar uno de ésos). Adiós privaciones, adiós rehabilitación, adiós neuronas libres de drogas, adiós blog.

4 comentarios:

Ninja Peruano dijo...

Sí, yo creo que la chica del mostrador llorará cuando te vea regresar.

Mira el lado positivo, al menos no viste hombres vestidos de conejos negros.
Dicen que Mr Darko era addicto a los Macciatos.

Anónimo dijo...

Psss, debo admitir vergonzosamente que deje de tomar cafe por ser alergico, por que cojones me volvi alergico? no tengo la más remota idea del por que, pero no pude haber recibido peor castigo...
Asi que toma un en nombre.

Un Hombre mirando al SudOeste dijo...

Odio las adicciones, es q son tan adictivas y esa maldita manía de justificarlas de maneras tan ingeniosas. Amo el Café, el Cigarrillo y la Cocaína en dosis auto controladas. Amo el Sexo en la mañana y las aguas de hierbas sin azúcar...

Amo mi maldito Blog, y mi nueva maldita dependencia

Momo dijo...

Ninja: Creo que tu y yo estamos copiandonos las frases. Acabo de dejarte un comentario igualito. Tienes razón, la chica casi llora y me mira como si le hubiera pedido que pinte un elefante de verde.

BJ: Mis más sinceras condolencias. Piensa que todavía te queda el chocolate.

Hombre: Caray, nosotros aquí pasando carencias y tú presumiendo.

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