
Acabo de leer mi post anterior ¿cuál es mi problema? Empiezo hablando de una cosa y termino quejándome de otra. En mi defensa solo puedo alegar que no todos somos el Dr. Manhattan y que dividir mi atención en cuatro cosas es sumamente cansado ¡y de madrugada ni se diga!
Voy a hablar de mariposas. ¿Qué tiene que ver el hecho de que soy libre con las mariposas? Ah, pues nada. Pero ahora que terminé mi ensayo, lo presenté ante la clase y debatimos cual gladiadores en coliseo, tengo tiempo de analizar fenómenos primaveralmente macrabros sin sentido. Ahora que aseguré una calificación alta y me siento más lista que The Good Will Hunting quiero platicar de las acosadoras de la naturaleza por excelencia: Las mariposas. Estos insectos y yo tenemos una relación muy curiosa. A mí no me gustan, es más bien como que a ellas les gusto yo. ¿Alce la mano el que crea que simplemente soy paranoíca? ¿tantos? Damn!
Me explico: Ayer iba yo caminando por el jardín de la concepción (varias parejas ignoraban el propósito del viernes de vigilia) cantando Hakuna Matata, lo típico pues. Alex iba pidiéndome disculpas por haber cuestionado mis fuentes, y por lo tanto la autenticidad de la investigación que realicé durante dos meses ¿Estaba enojada? No. ¿Tenía ganas de que me persiguiera por todos lados? No. ¿Le dije que se fuera? No. Yo iba al billar que convenientemente está ubicado frente al campus y que vende cerveza a precios razonables. En realidad no iba ni a jugar ni a beber, más bien a escuchar música en la rockola (según la tradición). Mientras avanzabamos junto a los árboles salió una mariposa azul de atrás de un arbusto y se paró en el dorso de mi mano; Obviamente él detuvo nuestra caminata fascinado mirando al animalito mover ligeramente las alas, cuando yo lo levanté a la altura de mi cara y le soplé hasta que se largó.
Voy a hablar de mariposas. ¿Qué tiene que ver el hecho de que soy libre con las mariposas? Ah, pues nada. Pero ahora que terminé mi ensayo, lo presenté ante la clase y debatimos cual gladiadores en coliseo, tengo tiempo de analizar fenómenos primaveralmente macrabros sin sentido. Ahora que aseguré una calificación alta y me siento más lista que The Good Will Hunting quiero platicar de las acosadoras de la naturaleza por excelencia: Las mariposas. Estos insectos y yo tenemos una relación muy curiosa. A mí no me gustan, es más bien como que a ellas les gusto yo. ¿Alce la mano el que crea que simplemente soy paranoíca? ¿tantos? Damn!
Me explico: Ayer iba yo caminando por el jardín de la concepción (varias parejas ignoraban el propósito del viernes de vigilia) cantando Hakuna Matata, lo típico pues. Alex iba pidiéndome disculpas por haber cuestionado mis fuentes, y por lo tanto la autenticidad de la investigación que realicé durante dos meses ¿Estaba enojada? No. ¿Tenía ganas de que me persiguiera por todos lados? No. ¿Le dije que se fuera? No. Yo iba al billar que convenientemente está ubicado frente al campus y que vende cerveza a precios razonables. En realidad no iba ni a jugar ni a beber, más bien a escuchar música en la rockola (según la tradición). Mientras avanzabamos junto a los árboles salió una mariposa azul de atrás de un arbusto y se paró en el dorso de mi mano; Obviamente él detuvo nuestra caminata fascinado mirando al animalito mover ligeramente las alas, cuando yo lo levanté a la altura de mi cara y le soplé hasta que se largó.
Alex me preguntó si no me parecía muy raro lo que acababa de pasar, en respuesta yo le conté algunas de mis anécdotas cuando de mariposas hablamos. Recordé aquella vez que una entró a mi casa y pasó tres horas en mi habitación a pesar de que abrí la ventana para que se fuera desde el principio. Otra, en una visita a Xochicalco me metí a uno de los recintos sagrados y un par de mariposas gigantes pintas me ponen el susto de mi vida cuando se ponen a aletear alrededor de mi cuello; yo, como la cobarde que soy, me pongo a gritar como histérica pensando que eran murciélagos. Siempre pasa, si hay alguna en un radio de diez metros es seguro que me va a encontrar y perseguir. No es adorable.
Ayer en la noche estaba leyendo mi libro en la sala y veo una de esas mariposas que parecen palomillas girando junto a la bombilla eléctrica, entonces apago la luz y me voy a dormir. Y no sé cómo, ni porqué, pero al despertar encuentro un par de alas entre mis sábanas (aplastadas, por supuesto) lo sé porque reconozco su textura sedosa y brillante. Mala suerte. Para ella que está muerta y para mí que acababa de cambiar mis sábanas.
Así es, llegó la primavera y con ella las flores y los insectos que se alimentan de ellas.
Estaba leyendo que hace una semana en un pueblo de Michoacán se celebró la feria de la zarzamora y yo dije "¡Yei, deberíamos ir el año que viene!", pero si lo pienso bien ¿Mariposas monarcas por millones y yo en un mismo estado?: No gracias.
Y aquí concluye una más de las cuasifobias de Momo. Me voy porque ya es tarde para una obra, luego platico qué tal estuvo.
En la imagen las Mariposas de Andy Warhol (las únicas que me gustan).





















4 comentarios:
No me gusta la gente que me recuerda a mí mismo porque es gente a la cual no puedo controlar. Son demasiado anormales como para poder predecir sus reacciones.
En realidad es un halago, si lees mi blog, debes de saber lo estúpidamente narcicista y egocéntrico que soy, por tanto llamarte mi versión femenina significa que te considero igual de genial y maravillosa que yo mero.
Sí, mi mundo gira alrededor de mí, soy muy molesto, yo lo sé.
En fin.
Acerca de las mariposas no tengo mucho qué decir. Honestamente, esos bichos nunca me han querido mucho.
Ellos me ignoran a mí y yo los ignoro a ellos.
Una relación simbiótica bastante funcional.
jeje como los simpson, empiezas con una cosa y terminas con otra absurta e irreverentemente distinta.. no importa, escribes chido.
ME CAGA MOMO!!
bueno, no tanto
Oh si! quien tubiera los poderes del doc Manhattan, listo, desintegrar gente, manipular materia y por si fuera poco, hacer una orgia con solo tu mismo y una chica. Hell Yeah!!!.
Las mariposas me dan igual, tal vez un poco de asco, la mayoria de los bichos me dan asco excepto por algunos como las hormigas, aracnidos y las mantis religiosas. Quiero una de esas de mascotaaa y luego te la presto para que le des de comer mariposas XD.
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