A veces hasta yo me sorprendo del modo en que mi mente funciona. Digamos hoy, que me desperté con una sensación de resaca 0% alcohol, y pensé "Carajo, tengo hambre" cosa que desencadenó el siguiente embrollo:"Tengo hambre ¿por qué? Bueno, porque ayer apenas probé algo de comida. Soy rara. ¿Por qué hambre se escribe con ache? ¿Por qué la confundo con hombro? Mmm, me duele el hombro, creo que me dormí chueca. Dormir, soñar, no más... morir ¡Ah, Hamlet! Esos daneses sí que son reyes del drama. Bueno, los ficticios. Que palabra tan rara: ficticio. Uy, siniestro! ¿A cómo estamos? El domingo fue primero, así que hoy debe ser... ¿a quién carajos le importa? El punto es que los meses que comienzan en domingo tienen viernes trece. ¿No es gracioso? Celebramos el día que la inquisición decidió matar a los templarios. Eso sí que es mala suerte. 13, mala suerte. ¿Los torturaron antes de matarlos? Aparatos de tortura, ouch, eso debe doler. Como las empalaciones. Rayos, ahora se me antojo una brocheta ¿Qué tan enferma es esta relación? No entremos ahí. ¿Todavía estará la exposición de aparatos de tortura en el Palació de minería? ¿Qué calle? Tacuba, ¿no? Frente al Munal. Muchas pinturas de naturalezas muertas. Fruta en oleos. Fruteros ¿Y si desayuno fruta? ¿o cereal? ¿Cuánto llevo parada aquí sin moverme?... Tengo hambre."
¡Oh, sí! Soy una mujer profunda y misteriosa. O tal vez solo demente. Bueno eso de estar loco es muy "in" justo ahora. Quién sabe, a lo mejor Armani saca una colección de camisas de fuerza; Y en ese caso, quiero cuatro.






















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