9 jul 2009

Mímisma y yo


¿Has tenido uno de esos días que empiezan terrible y terminan genial? ¿O por lo menos mejor de lo que esperabas? Yo sí... Ahora.

Resulta que hoy fue la graduación de mi hermanita; su graduación del jardín de niños. ¿Quién hace una fiesta para celebrar algo así? Mi madre, that's who. No hablo de algo sencillo con familiares y amigos cercanos, más bien con trampolín en el patio y sillas y mesas y fotógrafos profesionales. Yep, a mi mamá le gusta llamar la atención. Sería agradable si no ofreciera mi casa para hacerlo.

Ayer llegaron las sillas, hoy los niños y sus padres. ¿Alguie
n me ha escuchado decir que no me gustan los desconocidos? ¿alguna vez? Ella de seguro no. Seguro. Decidí no enojarme y tomarlo con calma. Total ¿Qué es lo peor que puede pasar? Claro, sí, que se roben mis discos, o mi colección de películas de los Marx, o mis libros, o que toquen mi comida, o que dejen comida. Odio a los niños. Todos los que me conocen saben que no los soporto: siempre quieren algo, siempre lloran si no consiguen lo que quieren, siempre traen las manos sucias, siempre corren y gritan; siempre quiero apretar sus cuellecitos. Yo tampoco les agrado: Hago imitaciones de Cruella De Vil y todas las villanas de Disney hasta que lloran o se orinan en los calzoncillos. That's good stuff!

Decidí salir de mi casa, pero ¿dónde ir? Lo más lógico sería la biblioteca, pero fui ayer. Como todos los miércoles (desde hace dos meses) me encontré ahí a Al, y a Edgar que acababa de llegar (Andaban vagando como huerfanitos). Después de sacar los libros que yo quería me llevaron a la cineteca. Vimos una película noruega cuyo nombre no recordaría aunque mi vida dependiera de ello. Cuando terminó me llevaron a mi casa. Por supuesto, pasaron cosas en los intermedios de las actividades, pero la historia requiere de otro post. Este se trata de mí, parada en la puerta de mi casa, tratando de elegir una actividad que requiera de poco dinero (compras descartadas).

Fui al cine... sola. Llegué y me paré en la taquilla "dame uno para 17 OTRA VEZ a las cinco", dije con voz firme. La encargada me miró condescendiente y repitió muy alto "¿Uno? ¿Para las cinco? Recibo cien. Cambio cincuenta. Aquí tienes ¡Uno! ¡Para las cinco! ¡Que te diviertas!" Bitch. ¿Cuál es el problema? ¿Los boletos se imprimen en pares mínimo? ¿Según la gerencia tengo que llevar a alguien en caso de ahogarme con las palomitas? "¿Cómo es eso de que no quieres palomitas, Momo? ¡Ir al cine sin palomitas es una insensatez!" Y dicen que yo soy la loca.

Necesitaba cafeína en mi sistema y eran las cuatro. Pregunté por una cafetería y me dijeron que no había; así pues, salí a buscar una. Digamos que fue un viaje tipo Ulises y la Odisea por un capuccino doble, y que lo haría de nuevo ¡Ítaca! Para cuando regresé faltaban diez minutos: mi café estaba frío y bebido. ¿Dónde conseguir otro? ¿Junto a la dulcería? ¿en serio? Damn it! Compré uno gigante, my precious. Cuando cortaron mi boleto en la entrada a la sala el muchacho dijo "Que se diviertan." Mmm, ¿Quién? ¿yo mi amigo imaginario? Respondí sarcástica "Seguro, lo haremos, lo haremos".

Sala casi vacía. Suele pasar cuando tienes el gusto culposo de mirar a Zac Efron hasta que se te cae la baba y te sientes pedófila. ¡Oh, sí! Por eso ésta era una misión en solitario, porque cualquiera se burlaría de mí y se negaría a acompañarme. Quizá mis primas adolescentes, pero Candy estaba en la fiesta y a Cookie no le hablo. Nadie más.

Matthew Perry se ve algo viejo, pero me sigue gustando su desempeño... aunque tenga seis escenas. Cuando Zac aparece, unas quinceañeras comienzan a gritar, deleitandose en un orgasmo múltiple. Adorables creaturitas del Señor. ¿Sabes cuándo me emociono yo? Cuando comienza a sonar The Underdog de Spoon y Mike (el personaje) se baja de un carrazo viéndose, bueno, en una palabra: Wow! ¿No es una palabra? Bueno, pues, en una onomatopeya entonces.

Durante la película suenan The Story de Norah Jones y Naive de los Kooks, dos de mis favoritas. Las canté, por supuesto. Muy alto, si me preguntan. Me reí mucho, además. Yo la recomendaría: Está ligera y divertida, tiene lección de vida (no pudieron evitarlo), pero no es tan cliché, ni tan sosa. Me gustó más que la de ayer ¿que soy muy comercial dices? Algo. Total, no es mi favorita ni nada, pero tampoco es mala. Dominguera, si acaso.

Salgo con una pregunta: Si fuera yo ¿volvería a los 17? Seguro. Verás, aún sin la película, a mí me gustó esa época; Fue el mejor año de mi vida (Aww, cursi). ¿Por qué? Bueno, varias razones: Estaba enamorada tipo mariposas en el estómago-sonrisas bobas-velas aromáticas-ying & yang, kinda' crap. Además estaba la escuela, los amigos, la popularidad, la libertad. Yo era más libre. Sin padres, era más bien libertina. Y siempre resulta genial que todo el mundo conozca tu nombre, que todos quieran ser tus amigos, que los maestros te adoren (uno que otro te coquetee), que tengas tiempo para leer lo que se te pegue la gana y por gusto, que tus amigas sean igualitas a ti (bitches), muchos hombres para escoger. Y el reloj no ha empezado a hacer tic tac. ¿Suena a que estoy presumiendo? Para nada. Ahora no estoy interesada en "esas tonterías".

Hablemos con la verdad: Ahora soy más selectiva con los hombres, detesto las multitudes, no me interesa 'hacer' amigos, no me preocupa caerle bien a la gente, me importa un carajo si no saco un diez, el mundo no se me cae si nadie me habla. Antes hubiera preferido quedarme en mi casa con el escándalo de los niños a ir sola al cine, porque "Siempre se puede encontrar un perdedor que te lleve a algún lugar, y además pague" (cita textual del 2003). Ahora soy menos mala. Casi una monja, diríase. ¡Sí, cómo no! Una monja con cuernos.

Presumo de una cosa: Tengo suficiente confianza en Mímisma como para ir al cine sola y no hacerlo con cara de que me robe algo o pedir el boleto como si lo estuviera mendigando. Puedo apostar a que la mayoría, si se atreven a hacerlo, van a fingir que los dejaron plantados (como si eso fuera menos humillante), o a poner su suéter o su bolsa en el asiento de al lado para que la gente piense que su acompañante salió al baño, o yo qué diablos sé. ¿Sabes qué digo yo? ¡Al carajo con la gente y con el 'qué dirán'! Resulta que no pasa nada si sales sola.

Ahora, procede a criticar mi gusto por Zac Efron. Vamos, yo sé que quieres.

9 comentarios:

B.J. dijo...

creo q no me explique bien en el anterior comentario, canciones cliche para cantarpor ser clasicas, pero en fin, vas a creer q miento, hahahahaAHHAHAHHAHAA...

creo q ya paso...

Ninja Peruano dijo...

Lo criticaría, si no hubiera disfrutado un poco esa película.

En fin, no hagas que los niños se orinen, al menos no en tu casa. Eso es mala idea.

Estúpidos niños.

Un Hombre mirando al SudOeste dijo...

La imitación de voz de Bruja es una de is favoritas...
Efron?... Please!!!
...Por q las tendencias pedofilas son miradas en mujeres como algo simpático?...

Ryosatsuma dijo...

Iria al cine solo, no tengo problemas con eso, lo malo es que "Soy pobre como kenny" -Momo-.

Gracias por poner Metallica en tu setlist. Ahora me caes mejor.

Momo dijo...

BJ: Creo que estas algo confundido. En fin, mejor déjalo.

Ninja: De todos modos se orinaron. Estúpidos niños.

Hombre: Porque en mi caso lo es. Ya sabes,... porque es un chiste. ¿Acaso no tienes gustos vergonzosos?

Neo: Ja, no me había tocado que me citaran. ahora tú me caes mejor.

Acuarius dijo...

yo tambien se quien soy..

KuDaKi dijo...

A precioso le faltó una 'o' y yo no debería estar diciendo eso después de mi comentario anterior. Lo que pasa por comentar en un cyber café con un teclado raro y que le fallan las teclas (justificaciones, ¡ja!)

"Siempre se puede encontrar un perdedor que te lleve a algún lugar, y además pague" Jajaja. Bitch!

Mimismo siempre es buena compañía.

Un Hombre mirando al SudOeste dijo...

Cuenta Leer Bloggs Kitsh???... aajajaj no, broma!

Momo dijo...

Jajaja, Auch!

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